COLONIA LOS ROMANCEROS

Por Rodrigo Campos Aburto - Cronista de Zihuatanejo - 

Hace aproximadamente medio siglo llegó a Zihuatanejo, un dueto musical que se hacían llamar Los Romanceros del Balsas, sus integrantes eran José Montufar Leonides “Chucho” quien nació en el año de 1929 en San Miguel Totolapan, en Tierra Caliente de nuestro Estado y que falleció aquí en Zihuatanejo el 17 de agosto de 2012. Con él hacía pareja musical su primo Odilón Mendoza Lagunas, quien también nació en aquella población el 1 de enero de 1933, sus papás fueron Rosalino Mendoza Gómez y Gregoria Lagunas Valente, tuvo 3 hermanos que fallecieron muy niños, por lo que de hecho se crió como hijo único.


En su pueblo natal, Odilón estudió hasta quinto año de primaria, instrucción que concluyo en la primaria anexa a la normal de Ayotzinapa; en la Ciudad de México estudió el primero de secundaria, la situación económica para él era muy complicada, por amistades lograba meterse a dormir y comer en el internado de la Escuela Nacional de Maestros, es decir, tiempo después le apoyaron unas tías maternas, una de ellas le consiguió trabajo con su esposo colocando loseta e igualando pintura. Muy joven se regresó a su pueblo natal donde el Profr. Bricio Cruz le ayudó a perfeccionar su técnica para tocar guitarra lo que de niño medio había aprendido. A la par de las clases de guitarra, Odilón se desempeñaba de peón de campo, la primera vez que recibió pago gracias a la guitarra, fue tocando en un sepelio, le pagaron cuatro pesos, por dos horas de tocada.


En 1957 se unió con su primera mujer y se fueron a vivir a la Ciudad de México y ahí se encontró con su primo José Montufar Leonides, quien ya tenía algunos años viviendo en aquella Ciudad y quería ser guitarrista y cantante, al principio no era bueno para tocar la guitarra y por eso algunos músicos le recomendaron que mejor se comprara unas maracas y por eso le pidió a Odilón que formaran un dueto, lo que en efecto hicieron y empezaron tocando en camiones urbanos donde apenas si sacaban para medio comer, después empezaron a ir a los bares, la competencia era muy dura y al principio había días que se iban en blanco, ya después vinieron tiempos mejores.

Estando en la Ciudad de México, procreó dos hijos con su primera esposa, con la cual se separó a los pocos años de estar juntos, los hijos se quedaron con él. Me platica Odilón que por el año de 1968 los escuchó tocar en una cantina un hombre calentano, quien los identificó como paisanos e iniciaron una bonita amistad, era el Sr. Pedro Solorio y en el año de 1969, los invitó a venir a tocar a su boda que se celebraría en Pantla, sin que les pagara por ello, sólo les ofreció pases en el autobús de la línea donde él trabajaba y les proporcionó lugar donde dormir y la comida. Cuando llegaron a Zihuatanejo, fueron a la Presidencia Municipal a sacar permiso para tocar en los restaurantes y cantinas de la playa, ahí los atendió el Tesorero Municipal, Sr. Leonardo Hernández Galeana, quien les dio autorización para tocar sin cobrarles nada, sólo les pidió que le tocaran una canción llamada “Escarcha” de Agustín Lara, lo que hicieron para beneplácito de aquel funcionario. Después de tocar en Pantla en la boda de Pedro Solorio y Olga Valencia, se fueron a México, pensando en regresar a Zihuatanejo, ya que les había gustado mucho y así, al poco tiempo, volvieron a este Puerto y entonces les dio permiso para que tocaran en restaurantes y bares el Síndico Procurador, Profr. Lázaro Ramírez Cervantes sin costo alguno y de ahí se inició una bonita amistad con él. Empezaron cobrando $1.50 por pieza, con lo que les iba bastante bien, permanecían algún tiempo en Zihuatanejo y regresaban a México y así hasta que a finales de 1969, decidieron radicar en este lugar, ya para entonces Odilón tenía otra señora y había procreado dos hijos más, pero ni su esposa ni la de su primo Jesús quisieron seguirlos y se vinieron de solteros y aquí encontraron nuevas y bonitas costeñas con las cuales formaron parejas duraderas.


El nombre de Los Romanceros del Balsas se los puso un amigo de ellos, Jesús Valdés Márquez, quien era funcionario de la SEP y los quería impulsar para que grabaran en la disquera Orfeón, pero no lo hicieron ya que ellos ya estaban viviendo muy a gusto en Zihuatanejo y no quisieron regresar a la ciudad de México.
Al poco tiempo de estar en este Puerto, en cierta ocasión el Sr. Jaime Martínez Ramírez, quien entonces trabajaba en la Oficina de Migración, les dijo que si le tocaban una canción, la cual él suponía que ellos no conocían, les pagaría $10.00, lo que era una gran pago, melodía que era la llamada Nayla, la cual sí se sabían, la cantaron y no tuvo más remedio que pagarles lo ofrecido.
En el año de 1972, el Sr. Jorge Allec, los contrató para darle serenata a una novia suya que vivía por la calle 5 de Mayo, cerca de donde estaba el Centro de Salud; junto a ese lugar vivía el Sr. Juan Pino, quien era el promotor agrario y al terminar la tocada, se les acercó para invitarlos a comer al día siguiente, lo que aceptaron y después de ello, se fueron al domicilio de aquella persona y tocaron juntos, don Juan ejecutaba bastante bien el violín y al hacerse amigos, le pidieron que les ayudara a conseguir un terreno donde construir sus casas, habiéndoles dicho que se buscaran un terreno que no estuviera cercado y así, encontraron un lugar donde nadie vivía, un poco retirado del centro pero en una parte alta, donde había un ojo de agua y ahí se fueron a vivir, Chucho con su familia y Odilón con su esposa Elvira Pérez Salas con quien procreó seis hijos.


Del año 1979 al 1997, es decir durante 18 años seguidos, de domingo a domingo, Los Romanceros tocaron en la estación de radio XEUQ, primero quince minutos, luego media hora y en algunas ocasiones una hora, ese programa fue un éxito y los proyectó en buena parte de la Costa Grande y ahí se anunciaba que quien los quisiese contratar para eventos, podían localizarlos en su domicilio particular ubicado en el Cerrito de Los Romanceros y fue de ahí que a la zona donde ellos vivían y aún viven, se le empezó a llamar Colonia Los Romanceros, si bien esa parte, pertenece a la Colonia E. Zapata. Por el centro de la Ciudad, circulan combis del transporte público que cubren la ruta a esa colonia y en el frente de ellas dice ROMANCEROS.


Odilón dice que recuerda y extraña mucho a su primo Chucho, ya que fueron más de cincuenta años de convivencia diaria y nunca tuvieron conflictos de importancia, se respetaron e hicieron una bonita pareja, siempre limpiamente vestidos, de buen ánimo y poco afectos al alcohol, no obstante que el trabajo de músico se presta para la tomadera. Odilón se reconoce creyente pero no apegado a la iglesia, lleva una vida tranquila, extraña la tocada pero no quiere hacerlo solo. Me dice que no ha sido enfermizo, nunca ha estado hospitalizado, come de todo aunque ahora tiene problemas con su dentadura, duerme bien, hace mucha actividad física en su casa y realiza frecuentes caminatas al centro de la Ciudad. Recibe una pequeña pensión del gobierno y sus hijos le ayudan a él y a su esposa con la alimentación, se siente querido por sus familiares, vecinos y amigos, nunca ha tenido problemas con nadie y desde luego que no se arrepiente de haber dejado la ciudad de México y fincar sus raíces en este hermoso puerto al que llegó cuando era una pequeña población y que ha visto convertirse en una comunidad muy poblada en la que espera terminar sus días.