Cinco cosas que todo niño debe saber sobre el cuidado de los Océanos

El mar es maravilloso, relajante y enigmático;  todos lo disfrutamos  desde apreciarlo tumbados en la arena sintiendo la brisa marina hasta sumergirse haciendo actividades como buceo o snorkel. Pero, ¿Qué les enseñamos a los niños para preservarlo sano? nunca es demasiado pronto para inculcar hábitos que en un futuro contribuyan a evitar o disminuir los problemas ambientales. Aquí te compartimos cinco cosas que consideramos que los niños deben saber cuando visitan el mar.

1) Las conchas son parte de su ecosistema.

No son para llevar a casa. Es común ver a las familias recogiendo inocentemente conchas marinas y suele ser una actividad divertida; sin embargo, éstas forman parte del ecosistema y son necesarias para evitar la erosión de la playa, para los cangrejos que las usan como “casa”, las aves para formar sus nidos y algunos moluscos se nutren con el calcio que dejan las conchas al disolverse con el tiempo. La próxima vez que vayas a la playa y te veas tentado a coger una bonita concha piensa que hay animales que la necesitan para sobrevivir.

2) Hay seres vivos que debemos cuidar.

Los niños deben tener conciencia de las especies marinas que existen así como nuestra parte de responsabilidad por la preservación de las mismas, el saber sobre el cuidado de las tortugas, peces, corales, estrellas de mar y más les hará ser más responsables y evitar tocarlos o jugar con alguno en caso de encontrarlos.

3) La basura no se va sola.

Todo lo que llevamos tiene que volver con nosotros y ser depositada en un lugar seguro; enseñar a nuestros niños a siempre recoger todo antes de irnos de la playa evitará que estos desechos lleguen al mar y afecten a los animales marinos.

4) Pueden utilizar envases como juguetes.

A los niños les encanta hacer castillos de arena, enterrar a mamá o papá, es importante dejarlos usar su imaginación y ésta se verá aún más estimulada si les permites (en lugar de comprar juguetes plásticos) utilizar botellas, envases y otros artículos que ya tengan para jugar con ellos.

5) Muchos de los desechos que utilizamos terminarán en el mar.

¿A quién le gustaría nadar en aguas llenas de basura? ¡A nadie!, los plásticos que terminan como basura en los océanos contribuyen a la destrucción del hábitat, además de atrapar y matar a miles de animales marinos por año. Para limitar tu impacto en el día a día, lleva contigo botellas de agua reusables, almacena tu comida en envases no desechables, lleva tu propia bolsa de tela o de otro material cuando vas de compras y recicla siempre que sea posible. No hay mejor educación que el ejemplo.

 

Y tú, ¿sabes cómo enseñar a los niños a valorar los océanos?

Déjanos un comentario, queremos saber tu opinión sobre el tema.


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